jueves, 1 de marzo de 2012

No soy sexy y Lo sé! De Evapolita a la mujer Real




Hace unos días, publiqué una entrada con propósitos meramente jocosos ( que puedes leer aquí ) sobre las seis preguntas que no deberían hacerse a una soltera. Y la reacción me sorprendió: tuve unos comentarios muy graciosos de varios de mis amigos y lectores...pero también una serie de criticas, opiniones malsonantes y uno que otro insulto vía correo electrónico que me dejaron un poco desconcertada, incluyendo la sugerencia que ( Sic )  " tal vez me haría  más feliz hacerme las tetas" entre otras florituras parecidas. De manera que me dediqué a reflexionar un poco sobre el porque de la opinión generalizada sobre lo femenino que predomina en nuestro país. Y mis conclusiones fueron lo bastante sustanciosas para resumirlas en algunas reflexiones.

Del Gentilicio, la Miss imaginaria y la que Viste Santos:

Ser mujer en venezuela es problemático. Y lo es, esencialmente porque la imagen femenina se ha transformado en una gran opinión. Los jovenes opinar que la mujer debe estar "reventada de buena" y los mayores "que debe ser buena madre y esposa". Si tienes más de treinta y sigues soltera "te quedas a vestir Santos" o si solo te dedicas a estudiar o a tu profesión "algo va mal contigo". Y peor aun, si se te ocurre tener opiniones sobre la misoginia de nuestra sociedad, alli los epitetos aumentan, las opiniones se hacen peores, la agresión es directa: "Lesbiana" ( que se transforma en insulto, agrediendo a una parte de la población ) u "odiadora de hombres". Si te vas a la cama por deseo, eres puta. Y si no lo haces "pacata" . Al final de dia la mujer parece condenada a sentarse en un rincón oscuro social, sin saber hacia donde avanzar, si desea complacer ese gran vaivén de palabrareria cultural que debe arrastrar de un lado a otro.

Me dí cuenta de eso hace sus buenos años. Comencé a vivir sola desde que cumplí los 21 años y mis relaciones románticas han sido siempre cortas, un poco escandalosas y destinadas a morir porque tengo un cierto resquemor al compromiso. Nada personal. Tal vez se deba a que en mi naturaleza, no exista esa inclinación natural a "cazar marido", como lo comentaba hace poco en una entrada anterior, o que simplemente, mis prioridades son otras. Al principio, esta tendencia mia de hacer lo que no se esperaba de mi, como mujer, causó la acostumbrada condescendencia de amigos y parientes. "Ella es una inmadura", "ya sentará cabeza", "se va a aburrir de estudiar y se tomará la vida en serio". Y es que esa es la gran paradoja de la sociedad machista donde vivimos: la mujer, como tal, está en eterna preparación para ese "gran acontecimiento" como lo es buscar un marido y muy rapidamente convertirse en madre. Y me parece estupendo si alguien le parece que esa es una buena opción de vida - no tiene nada de malo - pero  lo realmente preocupante llega cuando la cultura que te rodea le parece impensable que tengas otr opción, que decidas otra cosa. Como en mi caso: en algún momento de mi vida, tomé la deliberada determinación de ser soltera, con todo lo que implica. Y cuando la decisión se hizo evidente, cuando "no se me pasó la etapa" ni "asente cabeza" empezaron los problemas.

La Señora Loca de los gatos.

No sé cuando empecé a darme cuenta que no encajaba con los estandares de la mujer " deseable", la Venezolana "sexy" que parece ser una herencia cultural sostenida y preservada durante las últimas décadas. Probablemente, cuando fue cuando dejé de preocuparme demasiado por mi peso, o el hecho de no estar obsesionada a diario por las relaciones emocionales pasadas, presentes y futuras que pudiera tener. Que todos mis proyectos personales incluian estudiar, viajar, investigar, explorar mi vida en todos sus extremos. y sin anillo en el dedo ( a menos que me lo comprara yo ). Curiosamente, fue mi familia la que pareció tomarselo con tranquilidad: en algun momento del trayecto mi madre aceptó que no sería abuela - no pronto, como ella apostilla aun con cierta esperanza - y que tampoco acudirian a ninguna bella boda donde pudieran llorar y arrojarme arroz a la cabeza. Pero, mis amigas, las más viejas sobre todo, empezaron a comentar entre ellas y luego conmigo mi comportamiento "extravagante".

"Te estas evadiendo del mundo real" fue el primer comentario directo que escuché al respecto "el mundo real no es escribir y leer. O fotografiar".

- Pero me pagan por eso, al menos las dos primeras cosas - respondí a L., una de mis amigas de la adolescencia. Me dedicó una mirada reprobadora, casi maternal.
- No puedes vivir para siempre estudiando.
- ¿Por qué no?
- Porque eso no es normal.
- Para mi lo es.
- ¿Y Cuando seas vieja? ¿Quien te va a cuidar?
- Pagaré para que lo hagan.
- Que triste.
- ¿Por qué? Tus hijos harán lo mismo.


( Silencio furioso )

La misma conversación, con otros matices, en otros momentos, continuó ocurriendo. Y a medida que fui avazando en la veintena, los consejos comenzaron a transformarse en criticas. Nadie podia entender porque invertia dinero en cámaras y libros y no ahorraba para "lo importante de la vida". Responder que casualmente ESO era lo importante de mi vida, no servía de mucho. Nadie parecia comprender que mis ambiciones no tuvieran ninguna relación con la idea tradicional femenina. Incluso, algunas de mis amigas parecian ofenderse, angustiarse y unas cuantas me lanzaron insultos por "menospreciarlas" , como si me decisión restara validez a la suya. Al principio deba largas y extensas explicaciones. Llegué a pedir disculpas - por la idea difusa que quizás las ofendia de alguna manera - hasta que simplemente opté por callarme. Y en algunos casos, buscarme otras amigas.

Y es que la idea de la mujer, a secas, no como madre,esposa, amante parece incomprensible para la sociedad donde vivo. Resulta incomprensible para mucha gente que la mujer sea solo ella misma, sin el "de" tradicional, sin ser la madre de nadie, sin la necesidad de serlo. Y esa extrañeza pasa a evidente agresividad cuando esa suposición comienza a fomentar opiniones del tipo "esta feminista", "es una loca", "algo malo debe tener", "ya esta vieja" refuerzan la idea que algo "malo" sucede conmigo por no querer formar parte del binomio tradicional "señora de..."

De la solteria, la libertad, la puta y la loca:

Indudablemente, a pesar de mi decisión de no casarme ni preocuparme si lo haré, si encuentro divertido, deseable y apetecible todos los placeres de la vida. He tenido relaciones divertidas, otras muy duras, otras angustiosas, otras tan simplonas que me hacen reir - y servirán para escribir alguna entrada en el futuro -. Si quiero sexo, lo tengo. Si deseo diversión y coqueteo, lo busco. Pero siempre vuelvo a casa, a obsesionarme por la fotografia, a leer libros toda la madrugada, a escribir hasta que los dedos se me encalambren. Y por supuesto, encuentro tan hermoso como cualquiera una llamada inesperada de alguien a quien deseo o quiero, y me encanta esa sensación de suprema expectación que produce una relación. Pero continuo como dije, volviendo a mi mundo, a mi lugar de origen, que es de hecho, un lugar de mi mente donde habito con toda tranquilidad.

¿Soy puta por eso? según algunas personas sí. Y la gran mayoría de la sociedad asume que debo estar al menos loca por no desear estar "disponible", pero aun así, la sensación de independencia crea en si misma, otra dimensión de las cosas. Hablo que, con treinta años, siento esa extraña sensación de poder crear y volver sobre mis pasos. De mirar atrás y comprender que mi vida es justamente el reflejo de mis creencias. Es malo eso? Probablemente no sea del todo sano, pero por ahora es por completo satisfactorio.

Bajita, ojona, pálida y con unos kilitos de más:

Pero nuestro país, como dije, tiene una opinión concreta sobre las mujeres. Y es inquietante notar como esa perspectiva se extiende a todo los niveles de nuestra sociedad. Seguramente, si eres mujer y no precisamente delgada, te ha sucedido: Vas a una tienda, después a otra y después a otra más buscando el pantalón que necesitas. Y te preguntas si estás deforme, si hay algo malo en ti, hasta que comprendes que no formas parte del porciento de mujeres ilusorias que conviven en la imagineria popular. Porque Venezuela es el país de las mujeres más bellas, según reza el eslogan, y eso incluye un estandar que cumplir. Y cuando no eres alta o delgada, o con grandes pechos, vestida a la moda, la situación se pone complicada.

¿Y que tan complicada es la situación? En un país de bellezas, ciertos estudios demuestran que en algunas empresas dan prioridad a las contrataciones de "Buena Presencia" ( lo que sea que eso signifique ), y existe toda una subcultura dedicada exclusivamente al negocio de la estética, de proporciones millonarias. Peluquerias, vestidos, ropas, cirugias bastante prospera. De manera que la mujer Venezolana debe cumplir toda una serie de estandares, a cual más preocupantes - y exigentes - para continuar con el mito popular. La más bella, tierra de "Misses"

Sin embargo ¿Que pasa si no lo eres? ¿Como casi el 70% de la población? Es una situación del dia a dia, de la cultura de "hacer dietas para rebajar rápido" ( no por salud ) o hacer ejercicios para "estar buena". O lo más reciente, el paso obligado por la mesa del quirofano, para los "necesarios" retoques. Y los estandares suben y la mujer se idealiza - se comercializa - y la normalidad queda relagada a una especie de verguenza cultural.

De Evapolita a caminar con la frente en alto:

Hace mucho tiempo, bromeando con las mismas amigas que ahora me critican la solteria ( y que deben estar riendo o enfureciendose por este artículo ) bautizamos a la Mujer originaria Venezolana, la Miss de la imagineria general, como "Evapolita" curiosa mezcla entre la Eva esencial y la devoradora de hombres popularizada por Cosmopolitan. Y me hace pensar, hasta que punto, la femenidad se desvirtua, se deconstruye, se teme, se idealiza, se demoniza. Porque si Evapolita existe, también existe su contraparte, la sombra perfecta: la mujer incompresible para el canon, la fuerte, la poderosa, la que sonrie, la que camina segura de su lugar bajo el sol, no importa cual sea su talla. La real.

¿Y que pasa con esta Venezuela de bellezas entonces? ¿Existe?

Si, mi apreciado lector, claro que existe. Lo invito a sentarse en una calle,  en una plaza cualquiera. Verá pasar mujeres altas y delgadas, pequeñas y regordetas, pálidas y morenas, de piel del color del chocolate, de cabello rizado, de ojos almendrados, de sonrisa amplia, de ojos cansados, de manos duras, vestidas con apretados jeans fuera de su talla, la que camina jubilosa, la que va a apresurada, la que lleva de las manos dos niños, la que camina muy concentrada. Esta es la mujer, la real, la que sonrie y llora, la que grita y se enfurece, la que duerme, y quizá ronca, la que despierta muy de mañana para enfrentar un dia nuevo, es la mujer Venezolana.

Como lo soy yo.

C' est la vie.

4 comentarios:

Mariel dijo...

Excelente, yo sólo tengo 22 años y ya me atacan, imagínate; y es que le huyo a los noviazgos como a nada, no es falta de compromiso o seriedad sino más bien que no he conocido a nadie capaz de aceptar que hay días en los que prefiero estar a solas, y que esos días son la mayoría de los días, alguien que no insista en salir conmigo el viernes por la noche porque esos son mis días de encerrarme a leer. Y la gente me fastidia con eso "todavía no tienes novio" :/ no sé como irá a ser cuando todas se casen y yo no, porque yo si quiero ser madre, pero esposa... mmm todavía no tengo ese deseo. Cosas de cronopios, supongo.

Es increíble que te critiquen el hecho de que te gusta estudiar, conmigo también lo hacen, hasta me preguntan si no me aburro de "leer tanto" de verdad que estamos podridos como sociedad, el conocimiento no se valora, incluso la inclinación hacia la cultura es mal vista. Y yo sí soy del tipo de mujer que ama los tacones, pero eso no significa que tengo que limitar mi vida a ser un maniquí.

Me recuerda que hace un par de días tuitee que "todos hablan de libertad y tolerancia pero si una mujer se acuesta con un tipo a los 3 días de conocerlo la llaman puta" LIBERTAD un cuerno, aquí no se es libre de nada.

Te seguía en twitter pero no conocía tu blog, ya lo agrego a mi reader.

Saludos, @msusuwatari

http://marielgzlz.wordpress.com

Miss B dijo...

Si, y la situación se complica a medida pasan los años y la gente considera que debes "sentar cabeza". Es una idea preocupante, sobre todo si tomas en cuenta que la gran mayoría juzga por un patrón social, una especie de Canon cultural donde no encajas. Y a eso, sumale, la censura constante por tu manera de ver la vida o el hecho que tengas una opinión concreta - y contraria - sobre algo considerado "Necesario". Allí empiezan los problemas.

Gracias por leer y comentar Mariel!

Alfirio dijo...

¿Y si haces una pequeña serie de imágenes vestida de novia? A lo mejor eso es todo lo que necesitan l@s mortificad@s, tal vez todo era curiosidad.

Miss B dijo...

Pues he de decirte Alfirio, que una de mis fotografas favoritas y profesora, me dijo algo una vez que ahora, forma parte de mis máximas: "No levanto la cámara a menos que lo que vaya a decir visualmente me obsesione" Y me ocurre lo mismo. No tengo el menor interés en el tema matrimonial ajajaja Se van a quedar con la curiosidad.

Gracias por leer y comentar!

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