viernes, 29 de noviembre de 2013

Proyecto Un libro Cada Viernes: Los Veintidós libros que toda biblioteca debe tener.





Mi primera biblioteca - la primera que llamé mía, en todo caso - era muy pequeña. Pero a mis diez años, me parecía el mundo entero.  Me llevó meses completarla - o comenzarla, como se le mire - . Se encontraba en la habitación que ocupaba cuando visitaba a mi abuela y era solo un pequeño mueble repleto de libros usados. Pero a mi me parecía espléndida: tenía un anaquel roto, un gavetin desvencijado y una enorme grieta en un costado, pero era hermosa en su pequeña decadencia. Y los libros, eran verdaderos tesoros. ¡Los amaba todos!. Los había heredado de varias bibliotecas familiares y otros,  comprado en alguna de mis librerias favoritas. Eran mios, formaban parte de mi mundo. Era como pequeños trozos de mis memorias más preciadas, al alcance de una palabra y el olor incomparale de una página nueva.

Mi biblioteca creció conmigo. Tal vez era mi reflejo. Siempre había un libro nuevo que encontrar, como de casualidad, allí, perdido entre tantos otros. Amores a primera vista, pensaba en ocasiones, con una sonrisa, sosteniendo ese nuevo misterio guardado celosamente entre solapas. Un sueño nuevo cada vez. Mis pequeños tesoros estaban en todas partes: en la Librería Pequeñita de Sabana Grande con la que tropecé por casualidad, esa otra tan grande y lujosa en el Centro Comercial de Moda que me producía desconfianza, con sus pasillos bien iluminados y sus libreros muy jóvenes. Incluso en mesas perdidas en calles, en manteles tendidos en la calle. Libros que se asomaban entre revistas y objetos, sonriendo timidamente. ¿Me llevas? decian. Prometo contarte sobre mundos que nunca has imaginado y que viven en mi. ¿Me guardarás? No sé como he llegado a ti, pero guardaré tus secretos y sonreiré para ti. ¿Me cuidas? Velaré tu sueño, serás quien ria y juegue entre mis páginas. ¿Me llevas entre tus brazos? Ah, la sonrisa de tu mejilla, el placer de mirarte maravillada por lo que leerás en mi. ¿Quién eres, hermosa mía? Deseo conocerte. Ven conmigo y cantaré para ti.

- ¿Lo llevará señorita? - el librero de turno me mira un poco desconcertado. ¿Cuanto tiempo llevo aquí, acariciando con la punta de los dedos la solapa de cuero? ¿Sonriendo sin aparente motivo? No lo sé. Quizás no me importa saberlo. Solo sé que acabo de encontra otra pequeña pieza en el mundo radiante de mi imaginación. De lo que aspiro. De quien seré.


Coloco con cuidado el libro en el anaquel. Ya no se trata de mi vieja biblioteca, sino una más grande. Un hogar enorme para recibir a nuevos visitantes, a otros hijos radiantes de tinta y papel. Conservo a los antiguos, pero también abrí la puerta a otros tantos que he recibido en mis brazos, en mi mente y en mi espiritu. Uno tras otro, creando un castillo de la Memoria, que se eleva y se construye a mi alrededor, en puentes abiertos y cúpulas asombrosas, en pasillos diminutos y habitaciones amplias. Puertas abiertas y cerradas en mi mente. La ciudad que es mi espíritu y mi corazón.


Mi biblioteca - así, en general, la que tuve, la que tendré, las que vendrán - está llena de pequeños tesoros, de visiones de mi misma que parecen multiplicarse en todos los mundos que atesoro entre páginas. Y de pronto me pregunto ¿Cuales son los Imprescindibles? ¿Existe un libro Imprescindible, en realidad? La respuesta es ambigua y es quizás por ese motivo, que recopilar una lista sobre la idea resulte tan complicado. Pero quiero hacerlo, y quizás no exista mejor forma de que aspirar a esa gran ágora de mi mente, que reunir los que considero son los libros infaltables en cualquier biblioteca que esté por nacer o madure lentamente, un reflejo del amor de un lector devoto por la palabra. Y obsequiarlos claro. No existe un mayor placer que brindar el obsequio de las páginas de una historia a punto de comenzar a contarse.

¿Y cuales son esos libros que considero deben habitar en ese gran refugio de palabras que todo amante de la palabra quiere tener?


Los siguientes:

* El Principito de Antoine Saint Exupery: 

La gran metáfora sobre la niñez, la espiritualidad y la trascendencia con la que generaciones enteras han aprendido las primeras palabras. Considerado un libro para niños más leído por los adultos, es una alegoría a la vida desde la sencillez de la niñez, pero más aún, la profunda mirada de un espíritu profundamente sensible sobre la vida y sus vicisitudes. Y es que quizás, este Joven Principe enamorado sin remedio de una rosa rebelde y único habitante de un planeta olvidado, sea la más hermosa metáfora del poder de la imaginación.

* Don Quijote de Miguel de Cervantes Saavedra:

El gran libro que realmente poca gente ha leído. De hecho, confieso que solo lo leí durante mis años universitarios. Tenía mis dudas que una novela tan antigua ( considerada precursora de la novela tal y como la conocemos ) tuviera algo que decirme desde su célebre distancia histórica. Pero encontré que no solo tenía mucho que enseñarme la historia del Viejo Hidalgo melancólico,  sino que además, su historia poseía una frescura inusitada, una visión trascendental que la hacía moderna  a pesar de sus largos siglos a cuesta. Y es que quizás el idealismo, como los sueños, están destinados a mantenerse siempre jóvenes.

* Las venas abiertas de America Latina de Eduardo Galeano:

Eduardo Galeano se define así mismo como contracultura y por ese motivo, su visión de America Latina es profundamente reaccionaría y esencial. Y es que para Galeano, la sociedad, la cultura y la expresión humanista de la America niña en pleno desarrollo, es una interpretación del habitante que sufre y mora en el límite mismo de sus propias carencias. Considerado por muchos como un panfleto ideológico y a la vez, como una obra renovadora del género, es parte de esa imaginería literaria de un America que continúa en busca de su identidad.

* El Diario de Anna Frank:

Anna murió sin vislumbrar que trascendería más allá de su asesinato, como la escritora es que soñó ser. Y es que el diario de Anna Frank refleja el poder de las convicciones y la sensibilidad, la trascendencia del poder de la imaginación y la fortaleza de espíritu. Con apenas once años, Anna miró al mundo con unas transparencia irrevocable y más allá, con una esperanza inquebrantable que demostró que la verdadera libertad, habita en la palabra.

* Crimen y Castigo de Fiódor Dostoyevski:

La culpa, el remordimiento se mezclan en una historia turbia, conmovedora a ratos y esencialmente inquietante, que muestra los matices del espíritu humano casi con crueldad. Y es que para Dostoyevski hay una visión eminentemente elocuente en esa dualidad del hombre enfrentado a sus vicios, temores y dolores, una expresión de la individualidad falible que forma parte de la naturaleza humana. Una historia que asume su cualidad de análisis del hombre y su circunstancia  y roza la crítica sin jamás perder su casi helada capacidad de observación. El hombre que devora el hombre. El temor del limite de la conciencia.

* La Divina Comedia de Dante:

El poema de Dante redefininió los conceptos de la fe, la creencia y el tiempo a través de una metáfora aleccionadora llena de símbolos políticos. Y tal vez por ese motivo, la obra trascendió los limites de su Florencia Natal para convertirse en un símbolo de esa visión profundamente humana del dolor, el pecado y lo sobrenatural.

* Hamlet de William Shakespeare:

La Tragedia llevada a la poesía, o quizás la interpretación del dolor a través de la visión poética del autor. Como obra "Hamlet" meditó profundamente sobre la naturaleza del hombre y del poder, pero sobre todo, acerca del temor y el dolor como trascendencia espiritual. Es quizás, junto a Romeo y Julieta, la obra más emblemática de su autor.

* La Odisea de Homero:

Se le ha llamado la épica máxima y también, un libro que celebra la inteligencia y la Astucia del hombre en su lucha contra lo inefable. Cualquiera sea la forma como se le defina, La Odisea es un triunfo de la imaginación y la visión de su autor - cuya identidad aún se debate - sobre las interminables luchas entre los símbolos del poder y el hombre que se enfrenta a ellos a través del poder de su espíritu. Origen de multitud de mitos y leyendas, forma parte de esa memoria histórica Universal tan sutil como inevitable para todo devoto lector.

* Ensayo sobre la Ceguera de José Saramago:

Crítica durísima a la sociedad y a la cultura, desde una perspectiva tan poco usual como cruda. Y  es que para Saramago, no parece haber nada que escape al análisis y la mirada de ese observador elemental que crea a través de la metáfora, el simbolismo e incluso esa metavisión del yo que evoluciona - crece - a través de ideas comunes. Una obra infaltable dentro del imaginario del autor y en la literatura moderna.

* Juan Salvador Gaviota de Richard  Bach:

Considerado como un clásico discreto, es una interpretación poética del crecimiento espiritual y la búsqueda de respuestas existencialistas a través de la evolución de la visión trascendental. Criticado por su excesiva sencillez por algunos y alabado por el mismo motivo por otros, es una revisión del género de la metáfora literaria como exaltación de la madurez emocional y la construcción de valores personales.


* El Aleph de Jorge Luis Borges: 

Es quizás el cuento más emblemático del autor Jorge Luis Borges y es el que define su exquisita visión sobre el Universo literario y más allá, la propuesta narrativa que finalmente le haría inmortal. Y es que el Aleph, con su visión levemente pesimista y sus multiples interpretaciones, tiene la capacidad de concebir el lenguaje como una estructura elemental e incluso, una creación de infinitas variaciones que parecen provenir de un único origen: la imaginación del hombre.

* Metamorfosis de Franz Kafka:

Cuando Gregorio Samsa despertó para encontrarse convertido en un insecto, cambió la historia de la literatura para siempre. Y es que Kafka, con su estilo directo, inquietante e incluso doloroso, creó un universo totalmente nuevo de la narración, la expresión literaria e incluso, ese análisis sutil sobre la voz individual del hombre que se asume como parte de lo irremediable. Probablemente Kafka, timido y enfermizo, miró con mayor profundidad ese temor del hombre hacia lo voluble, la muerte y la fractura del tiempo personal.

* La Guerra y la Paz de Leon Tolstoi:

La guerra, vista bajo el ojo del hombre común. Una asombrosa mirada a la violencia, el terror, el dolor y la orfandad de la tragedia bélica y sobre todo,  el hombre como su principal victima. Como obra, se le considera probablemente una de las más poderosas jamás escritas y se convirtió en un manifiesto sobre la muerte, la vida y el valor de la humanidad como parte de esa gran visión espiritual del hombre como creador de su propia historia.

* La Íliada de Homero:

Su autor la definió como un canto a la cólera humana, sus consecuencias y sus implicaciones. Y no obstante, la Íliada es también un alegato sobre el poder de la inteligencia, la creación individual y la perspectiva del hombre que se asume como parte de una circunstancia portentosa. Más allá, sin embargo, la Íliada es una interpretación del mundo antiguo y sus vicisitudes, una búsqueda extraordinaria del tiempo que se crea a medida que se asume inevitable y el hombre, como protagonista de su propia historia.

* El Nombre de la Rosa de Humberto Eco:

Humberto Eco en su máximo esplendor: Una narración enrevesada, compleja y poética que retrata el mundo medieval con una meticulosidad que asombra, fascina y en ocasiones desconcierta. Porque Eco, perfeccionista e incansable cuestionador de lo obvio, construye una historia de aristas impensables y que parece confundirse no solo con una proclama sobre la esencia de la falibilidad del pecado sino además, del tiempo como medida de la razón.

* Ulises de James Joyce:

Se le ha llamado el libro ilegible y probablemente lo sea: probablemente su complejidad lo haga un ejercicio de paciencia más que de perseverancia de buen lector. Aún así, representa las virtudes de la novela Inglesa y además, ese visión inquisitiva de la literatura sobre las vicisitudes humanas: una disección casi cruel de la vivencia y el ego creador.

* El Túnel de Ernesto Sábato:

El amor trágico y la locura creativa en su mayor expresión: la visión de la locura que se construye como un concepto casi onírico. Con un pulso prodigioso, Sábato transita entre la tensión, la pasión y la destrucción moral en una novela que asombró por su inmensa capacidad expresiva y penetración psicológica.

* El Señor de los Anillos de J.R Tolkien:

Como clásico de la literatura fantástica, el Señor de los Anillos no solo renovó el género de lo Fantástico sino que le brindó una estructura novedosa y una profundidad intelectual desconocida hasta su publicación. Y es que la visión de Tolkien enalteció la cultura de lo fantástico, le ofreció un lustre mitológico y casi trascendental a sus narraciones. Una visión extraordinaria de un tema muy antiguo.

* Demian de Herman Hesse:

Se dice que Hesse intentó destruir el paradigma del materialismo a través de esta narración intimista, alucinante y devastadora. Porque para Hesse, esa minucioso análisis del tiempo y de la circunstancia forma parte de la idea cultural, lo social y lo intelectual: Una justificación de la construcción de la circunstancia humana a través de sus temores y dolores. Una reflexión profunda sobre el ego y la personalidad transgresora.


¿Una lista corta? Quizás lo sea, pero aún así resume esa visión creadora y profundamente personal que todo lector construye a través de su vida. Una manera de soñar.


¿Donde puedes encontrar cualquiera de los libros de esta pequeña recopilación?

La gran mayoría, a excepción del Ulises Joyce y Demian de Herman Hesse pueden encontrarse en cualquier librería del Ramo.

Como siempre, si quieres leer cualquiera de ellos en su formato digital, déjame tu dirección de correo electrónico en los comentarios y te los envio.

3 comentarios:

Lorena Requena dijo...

Hola Aglaia, como casi todos los viernes (o los que me son posible entre una cosa y otra) estoy acá para pedirte los libros, al igual que tu me encanta leer... Gracias y PD: no sé si sea esté en lo correcto, pero creo que una vez publicaste Historia sin fin, será que me podrías hacer llegar ese, jamás lo he leído y me encantaría... Mil gracias

Yonnattan Mejias dijo...

Saludos, Aglia muy buena selección de libros a qui esta mi e-mail mejias1609@gmail.com :) (y)

Jairo E. Torín M. dijo...

Hola Aglaia, recibe un abrazo, me gustaría obtener en formato digital la Metamorfosis, El Diario de Ana Frank y el Ensayo de Saramago. Nuevamente gracias por esto que haces. torinmorgado@gmail.com

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