domingo, 2 de junio de 2013

El Olor de la magia: La vieja tradición de la Aromaterapia





Por alguna razón, muchas de las escenas de mi infancia las recuerdo a través de los olores: La mirra del incienso casero de mi abuela, el pan dulce de mi tía favorita, el olor exquisito y preciado de mis primeros libros, el sol cayendo a plomo sobre la acera frente al colegio donde me eduqué. Tal vez se deba a que ese poder sensorial del olor es imperecedero o que de alguna forma, es el sentido que me permite recordar. La verdad, nunca lo he analizado: lo que si sé, es que tiene un poder concreto en mi manera de ordenar las piezas de mi mente y más allá, entenderlas como una unidad.

Pienso todo esto mientras machaco los granos de mirra para confeccionar incienso casero. Es una vieja receta familiar y sin embargo, tiene su gracia: aplastar los granos, crear una pasta grumosa de aroma exquisito y luego, darle forma a la masa con los dedos. Es sensual, sumamente intimo, y hay algo de simplemente  sensorial en las manos llenas del olor penetrante,  que te envuelve y aletea a tu alrededor. Sonrío, estornudo - inevitable, esta bruja sufre de infinitas alergias - y de continuo: los dedos dorados bañados en miel y mirra, el olor danzando a mi alrededor.

Una tradición exquisita:

La aromaterapia funciona a través del olfato, el cual, según la Tradición de brujeria que practica mi familia, se encuentra regido por las influencias lunares. Las distintas fragancias de los aceites esenciales puedes ser usadas en formas distintas. No obstante, todas poseen un único objetivo: influir sobre la energía personal de quién lo usa de manera beneficiosa o determinante. Muchas veces, un aceite esencial es utilizada para llevar a cabo masajes, los baños lustrares, las compresas, los inciensos, las inhalaciones, la vaporización y los perfumes. Debido a que los aceites esenciales pueden ser irritantes, suelen ser diluidos en aceites básicos sin olor. Antiguamente este proceso se llevaba a cabo de manera ceremonial, debido a que simbolizaba la integración de la energía natural con el ingenio humano. Entre los aceites preferidos para llevar a cabo estos rituales, se encontraba el de almendras y el de jojoba. La bruja vertía solo unas gotas de aceite esencial e invocaba a la Diosa Blanca, como vinculo energético entre el ámbito material - la creación misma de la esencia - y la simbólica - el objetivo abstracto de la preparación de la fragancia-. Finalmente, depositaba el resultado en un recipiente que debía ser ofrecido a los rayos lunares durante tres días seguidos. La Tradición aseguraba que el beso plateado de la luna dotaría a la mezcla de virtudes y poder, que de otra manera sería imposible que consiguiera.

Para usar el aceite esencial, solo era necesario frotarlo gentilmente en la piel. Contrario a la creencia popular, los aceites esenciales no absorbidos por el sistema circulatorio. Sus efectos solo actúan a través del olfato.

El nuevo rostro de una antigua costumbre:

El baño Lustral tiene su origen en viejas Tradiciones paganas, en las cuales se llevaban a cabo con propósitos terapeuticos y curativos. Es de hecho, un excelente medio para la relajación y una de las mejores formas de obtener los efectos sanadores del aceite esencial. Simplemente se llena la bañera de agua tibia y se le añaden entre seis a diez gotas del aceite o aceites escogidos. La persona entra a la bañera y permanece en ésta por un mínimo de media hora.

Para usar el aceite en compresas, se le añade entre cinco a diez gotas del aceite escogidoa una taza de agua tibia. Se humedece un pedazo de algodón en el líquido y se coloca sobre el área afectada.

Las inhalaciones requieren de una fuente o recipiente de agua hirviendo a la cual se le añaden entre cinco a seis gotas del aceite escogido. La persona coloca el rostro sobre el agua perfumada y se cubre la cabeza con una toalla. El vapor se inhala por varios minutos.

El método más común y popular que se usa en la aromaterapia es el de vaporización. Todos los atomizadores ambientales que se consiguen en el mercado funcionan a través de la vaporización, pero usan fagrancias sintéticas. Los aceites esenciales usados en la vaporización son sumamente efectivos. Cada aceite provoca reacciones distintas en el que lo percibe. La vainilla, por ejemplo, evoca la relajación, mientras que la canela y el almizcle despierta la sensualidad y las capacidades psiquicas. La menta refresca la mente y todo el que la percobe se siente alerta y despejado. Por esta razón, las pastas dentales están basadas en la fragancia de la menta. Un viejo conocimiento aplicado a una moderna costumbre.

Observo las pequeñas bolitas de incienso con aire crítico: No son, ni se acercan, a las elaboradas esculturas que creaba mi abuela o las que mi tia favorita tiene una enorme facilidad para hacer. Son simplemente esferas, un poco deslucidas. Pero aún así, el olor, magnifico y potente, parece rodearlo todo, elevarse en todas direcciones, recordarme el poder de las sensaciones y más allá, que hay una cierta sensualidad en esta magia del cuerpo y la piel.

C'est la vie.

1 comentarios:

victor Avilan dijo...

En el cuerpo se integran los elementos que forman la naturaleza y se esa misma manera se integran los sentidos en oo que podría llamarse un proceso sinestésico. Esa es la base de toda terapia porque poseen frecuencias que se sincronizan con nuestra naturaleza. En el oficio del Masaje Ayurveda Yoga ese conocimiento es necesario para la efectividad de la terapia al reconocer que tipo de frecuencias utilizar a través de aceites, colores y sonidos para lograr el equilibrio y recuperación. A esto sumamos la referencia memorial. Cada lugar, cosa o ser tiene su propio lenguaje de sonido, color y olor sin olvidar formas y texturas.

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