domingo, 7 de abril de 2013

La bandera en alto: Hoy marche por ti, Venezuela


















Venezuela querida:

Hoy salí a marchar de nuevo, otra vez. Hace cuatro meses, me prometí no hacerlo de nuevo sin una buena razón. Bastante lo he hecho ya: Lo he hecho por odio, por miedo. Lo hice contra un Presidente. Y por un candidato. Más de una vez. Así que en Octubre - se asombra uno del poco tiempo que ha transcurrido desde entonces - decidí no volver a la calle por un motivo en el que no creyera. Ciegamente, con la esperanza de quienes creemos que este país es nuestro proyecto de futuro, de los que esperamos que lo sea. No sabía si llegaría ese momento. Me preocupaba que no.

Pero llegó. Llegó hoy, cuando desperté y supe que quería marchar por ti, mi Venezuela. No por un partido o un candidato. Por ti, que soy yo. Porque supe que marchar hoy era la manera como demostraría que existo, que no soy una estadistica, que no soy un enemigo. Porque más allá de la diatriba política, del odio del prejuicio, del verbo violento, del insulto y del temor, soy Venezolana. Soy tu hija. Más allá del rojo y del azul, más allá de la ideología, soy Venezuela. Y mi arma, es esta esperanza de caminar bajo el sol radiante con el crecí, para quererte, para decirte, aquí estoy, para soñarte Venezuela. Para gritar que soy tu hija, que pertenezco a este país, sin distingo de voto, de mi convicción. Y te sueño linda, Venezuela, en este mar de banderas, en los rostros esperanzados pintados de tricolor que hoy llenan tus calles. Te sueño prospera, te sueño construída por tus hijos. Me sueño aquí, en mi tierra, levantando mi arma que es el amor que te tengo, que es esta fe, inquebrantable, que este país puede ser la esperanza de todos, que puede crearse así mismo a través de nuestra voluntad. Y  te amo, como te quiero mi Venezuela, cuando levanto las manos a tu cielo azul, para creer que eres mía, que te llevo en todas partes, que eres mi Madre y mi hogar.

Te dejo los rostros de tus hijos. Armados con la bandera que nos representa. Te dejo aquí mis palabras, mi tributo de pura fe. Te quiero madre, hogar, país, nación, sueño. Cuida mi esperanza, como yo cuido mi fe en ti.

Tu hija que te quiere.

A.

3 comentarios:

Gloria Pino dijo...

:')
lágrimas de alegría, de sentirme identificada con tus palabras; lágrimas por no poder estar allá porque mi salud no me permite ir a una marcha, pero si ir a votar. Esa será mi pequeña marcha por nuestra querida Venezuela

Gabriela Henriquez dijo...

Porque compartimos a una gran Madre, Porque quiero levantarme todos los días en mi tierra hermosa a disfrutar cada sorbo de Café con la esperanza de un futuro... Gracias por compartir tan lindas palabras. Solo espero el amor y las ganas de un mañana mejor nos despierte el 15 de Abril...

SOSmuseosVE dijo...

Bellas palabras como la autora.

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