domingo, 28 de agosto de 2011

Las cinco cosas que aprendí en Agosto:




Durante el último mes, mi vida ha sufrido una serie de cambios que, de alguna u otra manera han modificado mi visión sobre ciertos temas particulares: desde participar activamente en un campamento vacacional - cosa que jamás creí posible pudiera hacer -, hasta cambiar de empleo. Cada cambio, trajo consigo una perspectiva nueva y fresca de mi vida, pero sobre todo, una sensación de mirar el mundo con nuevos ojos. Podría decir de hecho, que estas pequeñas lecciones formarán parte de mi vida de ahora en más. 

¿Y cual fue este aprendizaje? Podría resumirlo asi:

1) Confia en tu Intuición: y no hablo de una idea sacada de un libro de autoayuda o algo relacionado con conceptos esotericos. Me refiero en concreto a que escuches a tu instinto y sobre todo, a la capacidad de tu mente para ordenar la información que recibe de manera lógica. La intuición la mayoría de las veces es el resultado de una serie de percepciones más o menos definidas que tenemos habitualmente y que construyen una conclusión coherente. En mi caso, aprendí a confiar más en esa especie de voz interior y a tomar decisiones pensando seriamente en esa sensación, puramente abstracta, que en ocasiones forma parte de nuestras percepciones personales.

2) Nunca permitas que nadie te menosprecie: Muchas veces, nuestro critico interno suele ser un enemigo a temer. Y esa insistente critica personal, puede tener como resultado que aceptes opiniones malintencionadas sobre ti mismo, tu trabajo, tu manera de relacionarte con el mundo. No obstante, debes siempre tener en cuenta que hay una sutil pero definitiva diferencia entre la opinión y la critica malintencionada, y aprender a reconocerlo te permite evitar caer en ese sutil juego de aceptar se te menosprecie en cualquier ambito. Recuerda siempre el poder de tus decisiones personales y sobre todo, la forma como construyes tus decisiones personales. Nadie tiene el derecho a juzgarte y muchisimo menos, expresar juicios de valor hirientes sobre quién eres o como ves el mundo.

3) De la Prepotencia a la simplicidad: Siempre lo he dicho y lo sostendré cada día de mi vida: uno de los mayores placeres consiste en hacer precisamente lo que te dicen no puedes hacer. Y no hablo de rebeldia a secas o cualquier otro concepto, sino de nuestra necesidad de construir y decidir nuestros propios limites por encima de opiniones o prerrogativas ajenas. De manera que, siempre haz lo que desees hacer, no por rechazo o reacción a una idea contraria, sino porque es tu manera de crear tu propio mundo interior.

4) Es impensable para ti...hasta que lo haces: Durante toda mi vida he tenido una relación complicada con los niños. Tal vez se deba a que soy hija única y crecí sin relacionarme con niños de su edad o simple impaciencia. Como sea el caso, no me siento especialmente cómoda con niños, por lo que me pareció imposible colaborar en el Plan Vacacional de la Escuela de Fotografía donde trabajo...hasta que lo hice. Y resultó una experiencia inolvidable, no solo disfruté comprender esa nueva faceta de mi misma - la habilidad que descubrí poseo para comunicarme con los niños - sino además, analicé mi propia perspectiva sobre mi infancia de manera distinta. ¿El resultado? Cuatro semanas inolvidables y un aprendizaje que llevaré conmigo durante años: el poder de con una decisión, cambiar lo que parece ser una verdad inmutable sobre si misma.

4) De los aires de Superioridad a otras ideas fatuas: Te debe haber pasado más de una vez, te tropiezas con alguien que asume tener la razón y además, intenta demostrarlo por el medio que sea. Aun peor: se encuentra completamente convencido que su manera de ver el mundo es mejor, más valiosa y fuerte que la tuya. Vivir la experiencia de relacionarme con alguien con esa actitud y sobre todo, lograr lidiar con ella, me enseñó a que esa actitud solo es una manera de ocultar cierta fragilidad personal, y además una forma de despreciar cualquier argumento que pueda poner en duda sus propias afirmaciones. ¿Que aprendí? a simplemente ignorar la idea al completa y tratar de comprenderla, como una manera - me parece que errada - de relacionarse con el mundo.

5) De los errores y los aprendizajes: Este mes aprendi también el valor de comprender los propios errores, superarlos, aprender de ellos. Descubrí que disfruto mi capacidad para equivocarme e intentar analizar mis propios pasos para encontrar una respuesta novedosa y la manera de enderezar el entuerto. Pero también, comprendí que jamás debo definirme solo por los errores, sino también por mi manera de construir soluciones coherentes sobre ellos. Por último, aprendi también que quién utiliza tus errores como arma, no solo no sabe como atacarte de una manera más directa sino que además, los utiliza como excusa para no escuchar razones o argumentos que puedan contradecir los tuyos.

Por supuesto, también aprendí - o confirmé - el valor de aceptar tus errores con toda tranquilidad y sobre todo, asumir tu responsabilidad sobre ello. No justifiques ni te excusas, explica solamente lo que sea haya ocurrido y toma las medidas para solventarlo de la manera más rápida e inteligente posible. 

¿Un aprendizaje muy obvio ? Con toda probabilidad, pero aun asi, siento que durante este mes, crecí emocionalmente y de una manera que me permitirá en el futuro, mejorar mis relaciones personales.

1 comentarios:

Adech Propio dijo...

Gracias por compartir tu agosto querida._
Me alegra enormemente a la conclusion que llegaste y que eso te haga sentir bien._
Me encanta como escribes :)

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