domingo, 9 de enero de 2011

Del pensamiento idiosincrático y el poder.

Releyendo entre mis clásicos favoritos, me he encontrado con uno de los tratados filosoficos que ha dejado una huella perdurable en mi interpretación de la sociedad de consumo: La visión magnifica de Max Weber en la sociologia de la comunidad. Además de desarrollar algunas ideas que me han obsesionado ultimamente - el poder y su ejercicio - me llenó de asombro la manera como Weber ha sido capaz de otorgarle un sentido idiosincrático a los conceptos más crasos sobre la ideologia social en su sentido más humanista.

Cuando Weber define el poder como “la probabilidad de imponer la propia voluntad, dentro de una relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera que sea el fundamento de esa probabilidad”, da muestra de que la probabilidad efectiva de hacer valer esa voluntad a pesar de las resistencias reales o potenciales del más variado orden y el ejercicio de ese poder que puede tener un fundamento muy diverso y no parte, en modo alguno, de una legitimación de orden contractual como lo había supuesto Hobbes.



De esta manera, la dominación restringe el campo de análisis del fenómeno del poder a su ejercicio efectivo, en la medida en que, la capacidad de mando se expresa mediante el acatamiento concreto de quienes obedecen o están dispuestos a obedecer determinadas órdenes. “La dominación supone un cierto grado de institucionalización (sin la cual el dominante no se atrevería a mandar) pero el término de dominación evoca la relación directa entre el amo y el servidor más que la relación entre el gobernante y los gobernados”. Sin embargo, para Weber, el poder no se reduce al poder legítimo. Como él mismo lo afirma, no habría por qué suponer “que la obediencia a una dominación esté orientada primariamente (ni siquiera siempre) por la creencia en su legitimidad". Si desaparece el sostén y el apoyo de la colectividad o del grupo, el poder termina por desvanecerse. Por tanto, la tiranía representa así el grado supremo de la violencia y el grado mínimo de poder. De ahí su aforismo paradójico, “la forma extrema de poder es todos contra uno y la forma extrema de violencia es uno contra todos”.


Inevitablemente, tal referencia me hace analizar algunas ideas expuestas por Locke. Para el padre del liberalismo, la “tiranía es el ejercicio del poder fuera del Derecho, cosa que nadie debe hacer”. En la visión de Michel Foucault, habría que preguntarse más bien cómo se ejerce el poder, mediante qué tecnologías y mediante qué procedimientos, y qué consecuencias y efectos se derivan. El señala que “el poder no es una institución, no es una estructura ni una fuerza de la que dispondrían algunos: es el nombre que se le da a una situación estratégica compleja en una sociedad dada”. En la asimetría de las diversas y variadas relaciones que se presentan en una sociedad, en sus conflictos y sus luchas, así como en sus cristalizaciones institucionales, Foucault sostiene “que el poder es coextensivo al cuerpo social; no hay entre las mallas de su red playas de libertades elementales”. Pero a la vez afirma “que no hay relaciones de poder sin resistencias, que estas son más reales y eficaces en cuanto se forman en el lugar exacto en que se ejercen las relaciones de poder”.

Al abandonar la centralidad de un poder Foucault presenta la imagen alternativa de un poder reticular. “No puede haber una toma del poder si en el centro no hay nada que tomar. Si el poder se ejerce en innumerables puntos, entonces se le debe desafiar punto por punto”. En un segundo momento de su reflexión, busca precisar aún más los rasgos definitorios de las prácticas del poder. En ese esfuerzo, subraya que el poder no es en modo alguno acción directa o inmediata sobre los otros. Su formulación es más compleja: el poder “actúa sobre sus acciones; una acción sobre la acción, sobre las acciones eventuales o actuales, presentes o futuras”. La distinción que hace entre violencia y poder se funda precisamente en esa diferencia: mientras que la violencia se realiza sobre las cosas o sobre los cuerpos para destruir o someter, el poder supone el reconocimiento del otro como alguien que actúa o que es capaz de actuar. En ese sentido, gobernar es incidir sobre el campo de acción real o posible de los otros. De ahí su célebre reiteración, según la cual, al final de cuentas ejercer el poder no es más que “conducir conductas”, valga decir: la posibilidad de ampliar o de restringir el campo de acción de los otros. De esos otros a quienes se reconoce como actuantes y responsables: como capaces de actuar y, sobre todo, de responder.

sábado, 8 de enero de 2011

Peliculas de Terror, lo que te asusta, lo que te inquieta, lo que te hace reir.


Sí, lo digo con orgullo y cierta verguenza adolescente: soy una adicta irremedimible a las peliculas de terror. Veo todas las que puedo, de cualquier tema, sobre cualquier subgénero. Las disfruto por el mismo hecho que me encanta la literatura de terror: el poder de evocación de la imaginación humana. Porque lo que te asusta realmente no es lo que ves, sino la sensación que una imagen - o la sugerencia de ella - te provoca. ¿O acaso no es el miedo una sombra de nuestros propios temores, ese fantasma en el ático de nuestra mente que crea un rostro inquietante, diferente para quien? Una idea escalofriante sin duda. Pero en este post no quiero conversar sobre el miedo - o su idea más profunda - sino sobre esa intepretación que el cine intenta darle.

Asi que me pregunto ¿Que te hace sentir miedo? Podría dar cinco razones:

1) Lo desconocido: Usualmente una pelicula de terror me cautiva si durante los primeros cinco minutos no aparece un monstruo terrible chorreando babas y sangre para atacar a los desprevenidos protagonistas. Es más que probable que me inquiete la idea sugerida, "eso" que parece esconderse entre las sombras, que se mueve al rabillo del ojo, tan sutil que es imposible de definir pero tan evidente que es imposible de Ignorar. ¿Quién podría olvidar la escena final de "El Bebé de Rosemary", cuando una jovencisima Mia Farrow se inclina sobre una cuna de satén negro para mirar al hijo que concibió con el Demonio? Nunca vemos al bebé, pero la idea de lo que podria estar mirando la aterrorizada Mia es suficiente para provocarnos terror.


2) Lo cotidiano: Nuestra protagonista camina por un pasillo vulgar y que nos resulta casi familiar. De pronto, se detiene, y una sombra se desliza de un lado a otro. Ella retrocede, las manos en la cara, temblando Y frente a la pantalla de Cine, nosotros miramos con ojos dilatados de miedo la escena. Porque el terror tiene el poder de volver espeluznantes esos lugares que consideramos normales, simples, conocidos. ¿Que es lo que nos asusta sino el hecho que lo aterrador pueda esconderse en las sombras del armario?


3) El Monstruo de nuestra mente: La mayoría de las peliculas de terror realmente eficaces dan una enorme importancia al elemento humano. Comprendemos a los personajes, sentimos su terror - como en el caso del niño aterrorizado del Sexto Sentido - o quizá, simplemente sentimos esa imposibilidad alzandose en medio de la normalidad - como en la Española "El Orfanato"-. Porque el miedo vive en nosotros como una idea, y si esa idea podemos reconocerla en alguien más, es muy probable que podamos comprender - y sentir - el terror con mayor intensidad.

4) Terrores Universales: Las peliculas de terror - las realmente buenas - exploran lugares comunes del miedo en todos nosotros. Ese sotano oscuro que representa la habitación de la infancia que siempre nos amedrento, el rostro desdibujado en un cristal que siempre temimos ver. Sonidos en mitad de la noche, puertas que se abren misteriosamente. Incluso los muy incredulos, alguna vez han temido ciertas imagenes. Tal vez se trata de algo natural e instintivo, o quizá esa capacidad del ser humano para construir mundos reconocibles. Como sea el caso, ese temor ingenuo, casi infantil, es común en todos, y las verdaderas historias de terror lo explotan de la mejor manera posible.

5) El Pánico de lo conocido: De pronto, el rostro angelical de ese extraño bondadoso se deforma en un grito mientras levanta la mano empuñando un cuchillo. Y descubrimos que el mayor temor, el más secreto quizá, es descubrir ese monstruo latente que habita en el alma humana y del cual todos sospechamos su existencia. Ese poder de crear un temor evidente, circunstancial, poderosamente real, se manifiesta en las peliculas de teror con mayor fuerza: es una idea que las imagenes dibujan con toda la fuerza de crear un concepto concreto, que nos provoca, sin que podamos explicar exactamente el porque, un profundo temor.

Ahora bien, ¿Y que cosas hace que una pelicula de terror no nos produzca otra cosa que risa? También tengo algunas razones que explicar:


1) Un asesino con el don de la Obicuidad: Nuestra victima corre, sube escaleras, abre y cierra puertas, pero eso no evita que nuestro villano aparezca en el lugar menos pensado y al parecer sin haber hecho el menor esfuerzo por perseguirla. Lo que es peor, el villano jamás parece especialmente preocupado por lo que pueda hacer su aterrorizada victima para escapar de él: ¿tal vez sabe que al final terminará alcanzandola por obra y gracia de los guionistas?

2) Gritos en la Oscuridad: Nuestro protagonista abre la puerta de ese sotano oscuro y aterrorizante, terriblemente sospechoso. La oscuridad es completa y de pronto, un sonido inquietante reverbera en el silencio. ¿Y que hace nuestro esforzado hombre valiente? Bajar un escalón y gritar: ¿Quién está alli? ¿Que demonios espera que le respondan? "Si, aqui estoy, soy un monstruo colmilludo que te destruirá a la primera oportunidad!

3) Correr enloquecidamente...hacia los lugares más reconditos de la casa: La chica ensangrentada corre del asesino...pero no a campo abierto, sino justo lo contrario! La mujer abre puertas, y decide encerrarse en baños pequeños, habitaciones diminutas, sin ventanas. Y cuando el asesino camina por el único pasillo, comienza a gritar, para indicarle aun más claramente donde se encuentra. Una escena que todos hemos visto infinidad de veces y que nos hace preguntarnos ¿Que sentido de supervivencia tienen los protagonistas de algunas peliculas de terror?

4) Incredulidad asesina: Los diferentes habitantes de ese enorme campamento apartado comienzan a desaparecer. Uno a uno. Pero nadie parece encontrarlo extraño. De hecho, nadie parece echarlos de menos en realidad. De manera que alli tenemos a la pandilla de amigos, bebiendo, comiendo y cuando no fornicando, mientras a su alrededor el asesino descuartiza a la concurrencia. Y claro está, nadie advierte lo que ocurre hasta que el asesino sonrie desde la oscuridad, hacha ensangrentada en mano.

5) Gritos, gritos y más gritos: La chica grita. Pero no hablo del grito histérico comprensible antes situaciones terribles o aterrorizantes. Hablo de gritos, frente a un asesino furioso, un monstruo hambriento, una criatura interestelar destructora. Y mientras más avanza la pelicula, la chica en cuestión continuará gritando inutilmente. Y dependiendo de la calidad d ela pelicula, también dará saltitos.Siempre gritando, claro.



¿Estas de acuerdo con mis cinco razones para asustarte y reir? ¿Cuales podrian ser las tuyas? Piensalas y si quieres compartirlas, aqui serán bievenidas.



Dedicado a la Pandilla FotoArte, que gritan con las peliculas de terror.

viernes, 7 de enero de 2011

Cinco Razones por las que me gusto más "MegaMind" que "Despicable me"



Si, lo admito y sin verguenza alguna: soy una gran amante del cine animado. Desde los clasicos inolvidables Disney hasta las extraordinarias historias Pixar, adoro disfrutar de esa sutileza del discurso, esa belleza de la evocación que las peliculas animadas suelen brindarnos como discurso visual. De manera que, cuando escuché sobre "MegaMind" y "Despicable Me" me propuse ver ambas no solo por la coincidencia en sus historias, sino por el hecho que ambas productoras - Universal y Dreamworks respectivamente - tienen visiones muy distintas sobre la forma de crear historias animadas.

Finalmente, pude ver ambas peliculas y concluir porque, a pesar de tener historias parecidas - El Villano que no lo es tanto - terminé prefiriendo al Carismático y sensible MegaMind sobre el Extravagante y casi Ingenuo Gru. Las razones son simples:

1) Una historia con varios estratos: Mientras Gru se dedica a construir extravagantes armas y lucha contra un Villano de operata con grandes anteojos, MegaMind encarna a un tipo de maldad más sutil: para Megamind la maldad es un asunto de ideas, un argumento moral donde cumple el papel que no puede evitar. Y donde el personaje de Gru carece de motivos - como no sea una madre controladora y dominante - Megamind parece tenerlos todos: desde niño fue el diferente, el extraño, el marginado en la frontera de esa cosa extraña que llamamos normalidad.

2) Un gran Némesis: Gru es un Villano con personalidad. Vive en una enorme mansión Victoriana rodeado de extravagantes armas que él mismo ha construido, pasea por las calles de la ciudad en un enorme armatoste ruidoso y resuelve sus pequeños problemas cotidianos a base de un rayo congelante. Pero Gru carece de un contricante a su altura: El regordete Vector no resulta tan interesante como el arrogante y sorpresivamente melancolico MetroMan, o incluso el inquietante villano de ocasión Titán, contra el que MegaMind deberá enfrentarse para salvar el día y a su chica, por supuesto.

3) De la Moral a la simple Travesura: MegaMind no escogió su lugar en el mundo. En realidad, el mundo lo escogió por él: este planteamiento extraño, sutil y levemente conmovedor hace a MegaMind un personaje que podemos comprender, no solo como héroe por accidente de la historia, sino por probablemente comprenderlo bastante bien. Cualquiera de nosotros alguna vez se ha sentido excluido y fuera de lugar y es ese sentimiento de alineación, de simple rechazo lo que hace a MegaMind tan entrañable. En contraste, el malhumor crónico de Gru, nos parece carente de sentido, incluso un poco futil.

4) Una historia que da para mucho: Las escenas finales de "Despicable me" son enternecedoras y debo reconocer que las disfruté muchisimo. Pero me supieron a poco después de haber disfrutado de las peripecias de este villano que adopta a un adorable trio de niñas para vencer a su archienemigo. Careció de sutileza, de verdadero sentido y lo que es aun peor, de cierta coherencia. En contraste, MegaMind evoluciona durante la trama: del cínico y un poco atolondrado villano de los primeros minutos, lo vemos debatirse en pequeños dilemas morales hasta alzarse como un inteligente héroe que enfrenta los super poderes del enloquecido Titán con su mejor arma: su inteligencia y desbordante carisma.

5) La maldad que no es más que incompresión: Gru termina su historia convertido en un padre modélico, bailando alegremente rodeado de sus hijas. Megamind, en cambio, baila junto a la chica de sus sueños y sus admiradores...siempre sosteniendo su arma de rayos deshidratadores en mano. Un pequeño detalle que refuerza la sensación que mientras Gru fue un personaje creado para enternecer, MegaMind es un simbolo en si mismo: ¿Que es la maldad sino una mera idea moral? ¿Y quienes somos más allá de nuestros pequeños dilemas? 

En resumen, aunque amé ambas peliculas, encontré más significado en esa maldad Sutil, un poco cínica de MegaMind, en lugar de esa ternura un poco forzada de Gru. No obstante, al cabo no puedo dejar de preguntarme ¿Que es el mal y el bien? ¿En realidad son algo más que personales puntos de vista? Quizá siemplemente se trate de una cuestión de pura perspectiva.

C' la vie.

jueves, 6 de enero de 2011

De la frugal y lo sublime




Revisando un viejo  libro sobre la casa de Subastas americana Christie´s, encontré un dato magnifico que se une a mi colección anecdótica de cultura pop. Debo admitir que tengo una nada disimulada pasión por el imaginario pop más venial. En mi opinión, es una forma de estructura sociológica que nos permite entender el subconciente social más amplio, una meticulosa muestra de la evolución de la visión del arte y la vida en la sociedad menos intelectual y por tanto menos apreciada.

Esa arrogancia pasiva de la forma de expresión más elevada...

Pero vamos al caso que nos ocupa.

En octubre del año 1999, Christie´s subastó las propiedades que Marilyn Monroe dejó a su mentor, Lee Strasberg. Fue un conmovedor lote que reveló mucho sobre el mito y realidad de Marilyn. Ahí estaban las horteras pertenencias de una diosa sexual de tiras cómicas: las zapatillas de plastico Lucite con plumas de Marabú; el banco de gimnasio en brillante Vinyl rojo; los baby-doll de nailon para dormir; la cabecera de la cama tapizada con satén blanco. Estaban los guantes para el horno y sus libros de cocina. Y su biblioteca - sí, Mrilyn Monroe leía - con sus muy usados libros de Platón, Sigmund Freud, Karl Marx, James Joyce. Retratos de la Gran actriz de la Belle epoque Eleonora Duse y de la dama de la poesía Edith Sitwell colgaban junto a imágenes de la propia Marilyn hechas por sus admiradores, reducidas a un código Morse de cabello oxigenado, labios carmín y un escote.

El vasto guardarropa reveló la evolución del gusto y la imagen de Marilyn. A fines de los cuarenta y principios de los cincuenta, ella usaba vestidos abiertamente sensuales, creados por diseñadores de Hollywood y por la modista muy de moda en Nueva York, Ceil Chapman, que la hacían lucir despampanante. Pero al final de esa década, cuando empezó a ser cortejada por Henry Miller y estudiaba su oficio con Strasberg, empezó a vestirse con ropa de prestigiosos diseñadores como Galanos, Norell y Trigére. Había en la subasta incluso un imponente traje de noche de Antonio Castillo ( diseñado por Lanvin ). Estas últimas piezas reflejan una nueva y elegante sobriedad, aunque sus impecables líneas y su discreto recato quizás contrastaban mucho más provocativamente con las obvias dotes físicas de Marilyn, que los trajes más reveladores que había usado antes.

La historiadora del vestuario Sandy Shrerier, quién entrevistó a tres diseñadores de Marilyn en sus peliculas (Willian Travilla, Sorothy Jeakins y Jean Louis) asegura que todos le dijeron que Marilyn "no seguía la moda y, en privado, no exhibía su sexualidad; pero estaba muy consciente de lo que el público quería". Cuando canto "Happy Birthday, Mr. President" el 19 de mayo de 1962, le encargó un vestido que cortaba la respiración a Jean Louis, maestro de los efectos glamorosos. Marilyn se paró sobre una banqueta, con una copa de Dom Pérignon en la mano, durante los interminables entalles del del ceñido vestido, sapicado de cuentas, en un tejido de malla con un provocativo color carne: Jean Louis le envió una cuenta por $12.000.

En esta interesante muestra de la que fuera un icono conceptual de la frivolidad, también se incluyó un ropero lleno de las piezas que a Marilyn le encantaba usar al final de su vida: sus Pucci, unas 100 prendas en total. A fines de los cincuenta, la ropa reveladora y simple de Emilio Pucci, frecuentemente en su característico tejido de Jersey de seda, con colores estridentes y estampados únicos, fue muy popular entre entre ídolos del cine como Lauren Bacall y Elizabeth Taylor. En estos vestidos y piezas sueltas, Marilyn podía verse glamorosa, chic y sexy. Sus Pucci señalaron una forma más relajada y libre de vestir que sugería, como el propio Miller subrayó, que ella era una floreciente mujer de los sesenta. A menudo, Marilyn usaba sus vestidos Pucci con altísimos tacones Ferregamo, que tenía una amplia variedad de colores.

Se ha dicho incluso que la ropa de Pucci desempeñó un papel en el destino de Marilyn. Laudomia Pucci, hija de Emilio y ahora directora de diseño de la casa recuerda: " Mi padre me contó que cuando él desarrolló por primera vez el tejido de jersey de seda ( a partir de los hilos de las medias de seda que habían pasado de moda ), le dijeron que nadie en Estados Unidos lo usaría. Bueno, él vendió algunas piezas a una tienda de los Los Angeles y, y Marilyn llegó y se compró varias. Pero se quitó el sostén para que se le pagara mejor al cuerpo. Y Arthur Miller se tropezó con ella vestida así, ¡Y ahí empezó todo!" Tras su muerte prematura a los 36 años, en agosto de 1962, se dice que Marilyn fue sepultada vistiendo su Pucci favorito, de color ver almendrado.

Un triste final, sin duda para un simbolo que propició la ruptura de la imagen tradicional de la mujer, o al menos una primera ruptura del método interpretativo de la visión femenina. Marilyn no fue la mejor actriz, tampoco destacó por sus opiniones políticas o su postura intelectual. Fue de hecho - y de esa manera pasó a la posteridad - la frágil y frivola presencia de una nueva feminidad, artificiosa pero aun asi contestataría. La actriz, la mujer y el simbolo convergen en la imagen de Marilyn Monroe, en su creación simple y mundana de la sexualidad. Sin embargo, hasta ese preciso momento histórico, la mujer no tenía una faceta sensual, muchisimo menos puramente instintiva de la busqueda de placer. Fue Marilyn Monroe, con sus gestos esteotipados, quién le dió un nuevo sentido al arquetipo de la puta y redimensionó el hedonismo como postura critica. Por supuesto, admito que ella probablemente no lo vió de esa manera y tal vez jamás comprendió ese principio axiomático que reveló a la mujer no solo como objeto sexual, sino como fértil expresión del lenguaje de la carne. No obstante, se convirtió en un Icono cultural por derecho propio...y probablemente, sin necesidad de decir una sola palabra a favor o en contra. Esa tal vez, es la belleza de la mitologia popular que crea, pieza por pieza, un altar de Santos imperfectos que el subconciente social adora y detesta por partes iguales. Un verbo irregular de proporciones caóticas.

Ah, sí, el secreto de la banal trascendencia.

C'est la vie.

miércoles, 5 de enero de 2011

Tan hermoso como el deseo, tan simple como la vulgaridad.



Me encanta Almodovar, a pesar de las criticas, su excentrico estilo que raya casi en lo vulgar. Quizás, disfruto tanto de sus peliculas precisamente por eso: tiene una capacidad enorme para transformar el más extravagante melodramón en arte. Si, en arte, a pesar de las lágrimas excesivas, las locuras, las historias retorcidas que bordean lo irrisorio. Y Aunque las peliculas del director Manchego atraviesan inevitables ciclos de olvido y fastuosa preminencia, siempre tienen una capacidad evocadora enorme. Supongo que su arte tiene una capacidad arrolladora para arrancar opiniones y crear una suposición absurda - probablemente muy critica - incluso en los más indiferentes. Su más reciente trabajo "Los abrazos rotos "tuvo una gran aceptación de critica y público, lo cual hace bastante probable que el estreno de "La Piel que Habito" en este año 2011 lo devuelva a la palestra pública. Sin embargo, continuo prefiriendo la aclamada "Todo sobre mi Madre" como ejemplo del maniqueísmo, histrionicidad y fuerza de permanencia entre todas las obras de Almodovar.

En los ochenta, Pedro Almódovar alcanzó la fama inundando la pantalla con alegres travestidos, concursos de penes grande (¡Con el mismo como maestro de ceremonias!) y parejas haciendo el amor tan aturdidamente como conejos bajo la influencia de un afrodisíaco. Pero como contraste a toda esa liberada violencia postfranquista siempre ha habido otro lado de su trabajo, una adoración del viejo melodrama, unos cuentos trágicos sobre amores fatales y las sagas lacrimosas de madres e hijas. Almódovar ha dedicado años a tratar de mezclar las cosas, a casar lo frívolo con lo patético, el placer sedicioso y la emoción sincera. Y pienso que encontró el equilibrio perfecto en "Todo sobre mi Madre", una historia de amor maternal felizmente satisfactoria, con todo el humor y calidez de un clasico de hollywood. Cuando fue exhibida en Cannes, la exigente audiencia la vió en extásis. Como todas las películas de Almodóvar, ésta tiene un argumento que se expande como hiedra. Cecilia Roth protagoniza a una enfermera llamada Manuela, una amantisima Madre soltera madrileña, cuya vida queda hecha trizas cuando su hijo Esteban, un admirador de Truman Capote, es asesinado a la salida de un teatro donde habian ido a ver una obra de Tennessee Williams. Devastada, Manuela va a Barcelona en busca del padre del muchacho, Lola, un travestido Roué con los senos más grandes que los de ella. Pronto, se ve en medio de otras tres mujeres: la famosa actriz desolada de amor, interpretada por la gloriosa Marisa Paredes ( que estaba actuando la noche en que murió Esteban ); la amorosa y cortés monja ( Penélope Cruz ), que oculta un secreto cruel; y su vieja amiga Agrado ( Antonia San Juan), una chistosa prostituta transexual, que siempre es maltratada por sus clientes. A medida que sus historias se entretejen - a veces recordando a "Un tranvia llamado deseo", y otras a a "Todo sobre Eva" - Almódovar demuestra que su visión de la vida ha madurado desde que creó todas esas maravillosas locas de "Mujeres al borde de un ataque de nervios". Manuela y sus amigas no son neuróticas, ellas están lidiando con el sufrimiento y la pérdida.

A pesar que "Todo sobre mi Madre" está plagada de melancolía y dolor (Sida, adicción, violencia, muerte súbita ), nunca se deleita en la mezquindad. Manuela y sus amigas encaran la vida con un estoicismo y buen ánimo envidiables, y Almodóvar les escribe extraordinarios chistes sobre Prada, Bette Favis y la cirugia plastica, como en una la clásica escena en la que Agrado cuenta, en detalles, lo que le ha costado a ella, moneda a moneda, cada una de las partes de su cuerpo. "Eres más auténtica mientras más te pareces a lo que has soñado que eres", nos dice, y está obviamente hablando por Almodóvar, quién ha pasado de ser un extraño chico de provincia a un hombre de categoría internacional. Por el tiempo en que hacía comedias ambientadas en sucios complejos de apartamento, él debe de haber soñado con películas como ésta, con decoraciones ingeniosas. Muchos directores parecen temerle al placer sensual, pero a Almodóvar le encanta recibirlo y darlo. Su estilo está vivo con una alegría contagiosa. "Todo sobre mi madre" me alegró de la misma manera en que los los collages de Matisse - hace que el mundo brille con deleite - aun cuando pueda llevarte a las lágrimas.

martes, 4 de enero de 2011

La unica dimensión de un mundo perfecto.


Muchas veces me han llamado ingenua debido a mi opinión sobre el mundo y su manera de estructurarse. Estoy convencida que la bondad y la aspiración a la belleza son reales. ¿Es esta opinión un rasgo de inocencia? En realidad, no lo creo. El hecho de esperar algo mejor y más contundente que la simpleza de pensamiento que al parecer es moneda común en estos días, no es ingenuidad. Es un tipo de esperanza muy concreta. Un anhelo intelectual diría yo.

Habitualmente, el mundo blanco y negro de la sociedad occidental, deja al margen cosas tan sencillas pero completamente humanas como la vejez, la muerte, el cansancio, la imperfección fisica, el mal humor mañanero, lo corriente y lo vulgar. Es triste pensar que la forma de integrarte a una idea general y social, implieque renunciar a esas caracteristicas tan humanas, pertenecientes a esa cuarta dimensión del pensamiento que muchos se niegan a admitir que existe. ¿No es igual de sagrado un día gris y sin ningun tipo de interés que otro luminoso y espléndido? ¿No es igual de importante los placeres simples como beber un vaso de agua que las grandes épicas personales? Es triste, que el mundo se nutra de una amplia fantasia venial, basado en una idea de faustuosidad y perfección. No Somos perfectos y creo que la gran mayoría de nosotros no queremos serlo! Yo soy feliz simplemente en esta particular sensación de encontrarme viva, de disfrutar de mi tristezas tanto como de mis satisfacciones, de esos momentos corrientes como de los elevados y finiseculares. La vida es más que un esquema formulado a base de arqueotipos. Es caos, desorden, crudeza, fuerza, pasión e intensidad.

El mundo, sí, tan vivo, como nuestra capacidad para disfrutarlo y vincularnos a su idea más esencial.

lunes, 3 de enero de 2011

Las mujeres en la Literatura

 El rostro femenino en la literatura siempre ha sido profundamente enigmático: se le plasma desde las virtudes utopicas de la visión masculina o el eterno misterio que las maldice en un ostracismo carente de valor. Esa dualidad siempre me ha resultado enigmática, inquietante y por ese motivo llevo a cabo un proyecto personal donde deseo reunir las mujeres Literarias que me han resultado más evocadoras, desconcertantes y sobre todo poderosamente atrayentes.

Aqui, mi proyecto hasta ahora: