domingo, 18 de julio de 2010

Sobre la eterna Inocencia o celebrando el día del niño.


Creo que viví las etapas de mi vida al revés: a los 16 años ya era un adulto cansado con el rostro de una niña, con responsabilidades de adulto, con el cansancio espiritual de un anciano perdido en sus desconfianza.  Ahora, siendo un mujer al final de su veintena, comienzo a sentirme libre, niña de nuevo, renacida en mis decisiones, determinada a seguir mis ilusiones y mis pasiones más profundas. Sí, definitivamente he madurado y el mundo ha perdido ese brillo soterrado que tiene cuando comienzas a definirlo, pero por alguna extraña alquimia, me siento mucho más abierta, curiosa y emotivamente vinculada a cada nueva etapa de mi vida, a cada nuevo descubrimiento de mi misma que realizo a través de la experiencia. Asi que, mientras me hago mayor, me vuelvo más inocente y desprejuiciada en mis creencias, ideas y conceptos. Un viajero de la idea  a través de territorios desconocidos más allá de mi castillo de la memoria.


Igualmente, creo que todos somos niños la mayor parte de nuestra vida: un privilegio de creer y seguirnos asombrado a pesar del peso de la experiencia y el temor a la simplicidad. Continuar riendo a carcajadas en los momentos más sorpresivos, llorando a lágrima viva por pura necesidad, creer sin reservas, confiar sin embagues, sentir la pasión absoluta y vivificante de construir a partir de los momentos más privados y profundos. ¿Por que quienes son los niños - o el espiritu de la infancia - sino la firme convicción del futuro? Esa expectativa ilimitada, esa esperanza radiante en cada día. Porque todos los días es un despertar raquídeo, el poder de la imaginación en suma, la fantasia de elevarnos por encima del miedo y lo cotidiano para aspirar a la fe, al poder de comprender que el mundo es la historia que construyes a diarios, que esperas todos los dias, en el que confias vivir.

¿Queda algo más por decir?

Nada más que, feliz día del niño a todos los inocentes de todas las edades.

PD: Sí, la fotografía que acompaña la entrada es esta servidora, a sus tiernos 10 años ajajajaja

3 comentarios:

Gabriel Landaeta dijo...

que dulzura de niña eras, dulce y coqueta

Miss B dijo...

ajajaja Gracias Gabo ajajajaj pero era obra de mi mamá realmente :D

juan dijo...

me alegra que sigas siendo niña, yo pienso igual, aunque a tí el paso del tiempo te sienta mejor



saludos

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