domingo, 21 de julio de 2013

Para celebrar, para crear: La brujería familiar.





Mi abuela - la bruja, la sabia - solía decir que la brujería era un acto de amor. Lo decía sobre todo, en esas raras ocasiones donde la familia se reunía para compartir - y quizás celebrar -  esa herencia en común que nos une a todos. Como cualquier otra familia, mis tías y primas solíamos reunirnos alrededor de la mesa de su cocina para conversar y reír, bebiendo interminables tazas de té...y también para crear magia. Suena extraño ¿verdad?. Supongo que sí, no es una imagen común sobre la brujería: Un grupo mujeres riendo y hablando en voz alta, mientras cortan y machacan ingredientes, cosen pequeños trozos de tela, encienden velas y cantan juntas, tomadas de la mano. Pero la brujería es una tradición familiar, se practica en familia, se crea entre parientes. La brujería es una manera de crear basada en la energía más poderosa, antigua e inexplicable de todas.

- El amor - solía insistir mi abuela. Las manos llenas de pedacitos de hojas, rodeada de cuencos con aceites y trozos de fruta, el rostro enrojecido de alegría - es la fuerza que hace mover al mundo.
- Los Beatles te van a demandar - se quejaba a veces mi tia M, riendo. Mi abuela se encogía de hombros y seguía en lo suyo: confeccionando un puñado de incienso, el pan para el ritual del Sol, el licor para la celebración de la Luna. Para ella, todo tenía un hilo conductor, un punto de unión. La capacidad de crear un lenguaje a través de pequeños símbolos, de ideas conectadas entre sí a través de lo visible y lo invisible. Una manera de interpretar el mundo totalmente personal.
- El amor es la magia más antigua de todas - seguía mi abuela - la energía que te acerca a lo divino, que te hace soñar y construir ideas.
- ¿El amor como de novios? - preguntaba yo, un poco desconcertada por la idea. Recuerdo haberlo preguntado varias veces. Y todas las veces mi abuela se inclinaba para mirarme a la cara, para acariciarme las mejillas con los dedos olorosos a miel y a nuez.
- El amor como el que te hace querer gritar y correr, el amor que te conecta con el delfín del mar, la nube en el cielo, el infinito que no puedes ver - una idea asombrosa. Me gustaba escucharla, me gustaba imaginarla. Quizás por ese motivo se lo preguntaba a mi abuela más de una vez, para imaginar el cielo abierto de las tardes de Julio, con Caracas vestida de azul o el olor del mar, de la playa de aguas azules que mi mamá me llevaba de vez en cuando. O el sabor de las galletas de avena de mi tia J. o la risa extraordinaria de mi prima E. Todo a la vez. Porque todo eso era amor, para mi. Todo eso era brujería. Una manera  de crear.

Sonrío, con los ojos llenos de lágrimas, mientras corto con cuidado los ingredientes para preparar el incienso de la cercana Luna Llena. Ahora, hago magia sola. Sentada en la cocina de mi abuela, rodeada de sus cosas. Pero sigo siendo la niña que piensa en amor y siente el poder de lo que construye sueños, de lo que se eleva por encima de lo cotidiano para hacerte sonreír y reir.

Una manera de soñar.

La voz del viento:

Antiguamente, las brujas confeccionaban los inciensos y otros productos aromáticos que utilizarían durante la celebraciones y rituales que se llevaban a cabo durante el calendario solar y lunar del año. Se usaban recetas sencillas y sobre todo, destinadas a crear elaboraciones perdurables y que pudieran ser conservadas de una estación a otra. Pero como yo vivo en Venezuela, mi abuela me heredó una manera de preparar el incienso que lo mantiene incólume a pesar de la humedad.  Una de estas recetas es la del incienso para las celebraciones de Luna Llena que incluyo a continuación:

Vamos a necesitar: 

3 Partes de Gomorresina de incienso.
1 parte de bayas secas de enebro.
1/2 Partes de bayas de Muérdago.
5 Gotas de aceite enebro.
1/2 Parte de pieles de naranjas secas.
9 Gotas de aceite de Laurel.
1/4 Parte de clavo entero.
1/4 parte de anís estrellado.
5 gotas de aceite de canela.
5 gotas de aceite de Pino.
1 parte de mondas secas de naranjas
1 parte de resina de Mirra
2 partes de Resina de pino
1 parte de una mezcla de vino, miel y aceite de Oliva, que se mezclará para obtener un infusión firme.

Muele todos los ingredientes secos cuidadosamente, de tal manera que puedan ser combinados en una mezcla firme y homogénea, obteniendo asi un polvo fino. Toma los aceites y mezclalos en porciones equilibradas en un bol de cristal o vidrio. Procura que no se produzcan grumos o acumulaciones de uno solo de los ingredientes liquidos. Deje reposar ambas composiciones por separado durante uno o dos días. Después, combine el fino polvo en que convirtió los ingredientes secos juntos con los aceites y componga una mezcla de contextura firme. Se recomienda para el proceso utilizar cubiertos de madera, para conservar asi la integridad de los olores de los ingredientes utilizados.

Por último, añade al resultado la infusión de vino, miel y aceite de oliva. Obtendrás como resultado una mezcla consistente de olor penetrante. Envuelvela en papel encerado o aluminio y déjala reposar durante todo un ciclo lunar, o en su defecto, tres semanas, en un lugar oscuro y seco. Finalmente, cortalas en pequeñas rodajas que podrás encender sobre carbón vegetal o cualquier base oleosa orgánica que te permita el encendido del incienso que ha llevado a cabo.

La invocación del incienso:

Sí deseas consagrar el incienso a su propia energía, toma las rodajas compuestas y colocalas sobre un plato blanco. La noche de Luna llena, colócalas junto a una ventana, donde la luz del plenilunio pueda bañarlas e invoque de la siguiente manera:

" Que el aliento de la Diosa secreta
Puritifique
consagre y llene de fuerza este incienso
que utilizaré para celebrar la convicción
con que enarbolo mis creencias
Asi sea"

Por último, encienda una vela blanca y coloque el plato a su lado. Deje que la vela se consuma. Cuando retire las rodajas de incienso invoque:

"Crea poder en mí
Crea fuerza en mí"

Para conservar mejor el incienso, envuelvelas las rodajas en trozos de tela gruesa.

El sonido del repique del teléfono me sobresalta. Sostengo el auricular con los dedos resbalosos de miel y de recuerdos. La voz hermosa de mi tia M. me hace sonreír.

- Hija, voy para allá, quiero preparar un saquito de protección - me explica. El sonido de la ciudad retumba al otro lado del teléfono. Y me la imagino, con su cabello castaño ya veteado de canas, caminando apresuradamente por la calle, cargada de hojas y ramas secas. Rio en voz baja, entre lágrimas y felicidad, por esa imagen, por la felicidad que me brinda. Por la sensación que algo muy preciado en mi vida sigue vivo y continuará estandolo por mucho tiempo. En ella. En mis primas. En mi.

La brujería.

El amor.

C'est la vie.

5 comentarios:

ARS dijo...

Agla me encantó este post!!!! quiero hacerlo pero tengo unas cuantas preguntitas :)

1.- Dónde consigo ingredientes como: Gomorresina de incienso, bayas secas de enebro y muérdago, resina de pino, resina de mirra.

2.- Los aceites: los preparamos nosotras mismas en casa?

Soy una seguidora nueva de tu blog y me encanta :)...

Soy brujilla de siempre porque creo en el poder de la naturaleza y en sus capacidades curativas y energéticas.

Un abrazo y mil gracias :)

Miss B dijo...

Hola ARS!

Si vives en Caracas, todos los materiales los puedes encontrar en el Mercado de Quinta Crespo: vienen en bolsas, disecados y las venden en varios Kioskos de condimentos y especias. El precio - dependiendo de lo que vayas a comprar - varia entre los 50 bs y 120 bs, de manera que no es especialmente costoso.

Los aceites te sugiero comprarlos en cualquier tienda especializada, porque son complicados de realizar y el efecto - a nivel de olor y contextura - es el mismo.

Un besote bella, bienvenida a mi blog: ¡muchas gracias por leer y comentar!

Zory dijo...

Agla qué agradable sorpresa! Desde chama practicaba Wicca pero sentí que estaba sola en el mundo con esto..he querido retomarlo. No me gusta referirme al tema como si fuese practicar un instrumento musical o algo por el estilo que se toma y luego se deja, lo veo como algo que se lleva en las venas..es la sangre que te da vida..viene desde el centro del pecho y el estómago. Ya no estoy sola :) Gracias!

Miss B dijo...

Hola Zory!

Aunque no soy Wicca, sino bruja de tradición familiar por herencia, nos une esa idea tan profunda sobre la Tierra Madre. Bienvenida a mi blog y espero que tu camino - retomado o simplemente recordado - te lleve directo a la raíz de tu creencias: lo mejor de ti misma.

Un besote, gracias por leer y comentar!

Libicni Noemi Rivero Ortiz dijo...

Me encanto este post!!! espero conseguir la mayor parte de los ingredientes tambien tengo un jardin de plantas aromaticas y medicinales eso ayuda mucho. Un cordial saludo desde la tierra del sol amada.

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