viernes, 1 de febrero de 2013

Proyecto un libro cada viernes: Los Anticuarios, de Pablo De Santis.






Una vez leí que la idea del vampiro, como mito y como género literario, son el reflejo de su tiempo. Tal vez es así: cada época la maldad tiene un rostro distinto, inquietante y ajustado a sus propios demonios. Y sus monstruos por supuesto, son solo reflejos cambiantes de esa maldad cultural, de esa idea del miedo encarnada en un personaje amoral. De manera que, la literatura de Vampiros ha sido desde sus inicios, un crisol que demuestra y expresa la opinión de la mente humana sobre el terror, la pérdida, el miedo a la muerte y el dolor.

Tal vez por ese motivo, "Los Anticuarios" de Pablo De Santis, es una de esas novelas inolvidables. El mito del vampiro se reinventa de nuevo, y esta vez, se convierte en una metáfora del aislamiento, la soledad, la tortura moral y el silencio de este nuevo milenio, descarnado y muchas veces acusado de indiferente. Resulta desconcertante, que a pesar de estar ambientada en el Buenos Aires ideal de los años '50, "Los Anticuarios" posee esa dureza alternativa del mundo actual. Esa ligera sensación de encontrarnos a solas incluso entre la multitud. De Santis, con un pulso narrativo exquisito dota a la historia de un enorme poder para describir ese silencio interior del hombre moderno, su deambular por argumentos morales que parece no terminar jamás. Y es que los Vampiros del escritor, son, además de bebedores de sangre, devoradores de historias.

Porque los Vampiros que habitan el mundo de "Los Anticuarios" no son las criaturas lujuriosas y punzantes que nos acostumbró la revisión de Anne Rice, allá por los opulentos años ochenta. O la versión tristemente simplona que recibió el siglo. Para De Santis, la inmortalidad se vive y se comprende en la historia de lo cotidiano, en los objetos atesorados, en la idea de la historia que parece recrearse así misma cada vez. Es asombroso la manera como el escritor crea un Universo bello y terrorífico para esta nueva especie de vampiro, anónimo, despiadado pero infinitamente sensible a la belleza de la historia, de los secretos que guarda, de su propia visión del mundo construyendose y destruyendose cada vez. Y es que esta nueva criatura, ávida de sangre pero también, que se resiste a comprender la eternidad solo como tiempo, otorga una visión totalmente nueva al género del vampiro. La languidez de los vampiros victorianos, queda sustuída por la dureza, la tristeza de de estos personajes sin rostro, sin identidad, pero que poseen el poder de la evocación y la melancolía. Y allí donde la revisión del mito romántico de Meyer y otros, que intento convertir al vampiro en personaje romántico falla - en la visión del tiempo, la concepción de la muerte como deseo - De Santis triunfa en recrear a una criatura insensible, violenta y cruel, que sin embargo, está profundamente consciente de su valor, del tiempo en que vive y su manera de crear. El vampiro como observador del tiempo, el vampiro como cronista de su propia historia.

Si te gusta la literatura de vampiros, "Los anticuarios"te encantará: la revisión del género es más que correcta, y sobre todo, llena de una nueva perspectiva que te resultará fresca y desconcertante. Y si nunca has leído algo sobre vampiros, "Los Anticuarios" podría sorprenderte: sus vampiros más allá de su sed de sangre, son una metáfora profundamente sentida de esta sociedad nuestra, tan árida, tan dolorosamente cruel.

Donde encontrar el libro:

Lo he visto un par de veces en la librería "VDL Books" del Centro Comercial Sambil.
Costo: 220 bs.

Como siempre, si quieres leerlo en formato digital, déjame un correo y te lo enviaré de inmediato!

1 comentarios:

Kennet Koesling Durán dijo...

Me encanta como escribes y llevas tu blog!. te dejo mi correo porque tu sinopsis personal es suficiente para querer leerlo. Saludos y gracias
kkennet_@hotmail.com

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