viernes, 21 de diciembre de 2012

Llegó #ElFinDelmundo: ( y siguió de largo ) La lista de las cosas que debimos hacer si el mundo se hubiese acabado





Y llegó el fin del mundo: el día que por décadas se esperó, alimentando la imaginación mundial con las teorias de la conspiración más retorcidas y todo tipo de profecias descocidas, que terminaron en un brillante día de Solsticio. Porque eso si nos obsequió este apocalipsis fallido: un día brillante, de un azul de sueño, con olor a diciembre bonito e incluso - para los caraqueños - la visita de Pacheco. Pero con todo, queda la sensación de cierta ¿decepción? - sí, soy morbosa - por la profecia más vieja de todas que no se cumplió. O al menos no hasta ahora - fanfarrea misteriosa - mientras escribo este artículo y un sol tan limpio que asombra entra por el ventanal de mi estudio. Así que previniendo que en las siguientes 20 horas ocurra algo digno de mención a las futuras generaciones que se reirán de nosotros, comparto con mis queridos lectores, una lista  que confeccioné por puro ocio sobre las cosas que deberíamos hacer hoy, a las puertas del supuesto cataclismo intergalactico anunciado por los venerables mayas:

1) Llamar por teléfono a todos los que nos han caído mal y hemos tratado por diplomacia y empezar la ronda de insultos: sí, a todos, desde el cura confesor - quién lo tenga - hasta la suegra insoportable y disfrutar de la variedad de groserías que posee nuestro castellano natal
2) Destrozar a batazos la estatua cursi del Prócer patrio de su preferencia.
3) Correr por la calle desnudo. Si es posible, gritando y dando saltos de loc@
4) Hacerle una visita al vecino que insiste en escuchar reguetón y comenzar a destrozar, de manera metódica y casi artística, cada cd, reproductor de música e ipod que el desgraciado en cuestión utilizó para amargar las mañanas. Volver a utilizar el bate.
5) Ir al restaurante costoso que siempre quisiste ir y que presumiblemente no cerró por el fin del mundo y comer lo más caro de la carta. Repetir. Acompañarlo del postre más costoso - y si tiene nombre en francés, mejor -. Tomar vino de cosecha. Café colombiano. Por último, acercarte a la puerta y escapar sin pagar la cuenta de los mesoneros enfurecidos y personal de confianza que te perseguirá.
6) Vandalizar calles y aceras. Pero no las tuyas: procura que sean la del santurrón sermoneador, el zoquete avarioso y toda la fauna desagradable que tuviste que soportar en este viaje por la tierra que hoy termina. Ahora, si eres tu, reconoce tu mezquindad y aprovecha además, de disfrutar del caos público para hacerlo.
7) Ve y estampale un beso a tu amor platónico. Si alcanza el tiempo, algo más. (Check, se intentará )
8) Abre el cuadernito de las dietas que nunca hiciste, y quémalo  Y que vivan los carbohidratos. Compra la torta más grande que encuentres, una botella de ron añejo, pan de jamón y sientate a tomar tu última cena ¿Ya para qué cuidarse? Vivan los Mayas.
9) Confiesa que te gustó Crepúsculo, que además leíste bañad@ en lágrimas los libros, que estás comenzando con Cincuenta Sombras de Grey y te gusta mucho. Llegó la hora de la verdad!
10) Insulta a un policía. Si puedes dale un puñetazo también.

Ñapa: Desea que sea el fin del mundo o será bastante complicada tu vida de ahora en adelante si hiciste la mayoría de las cosas incluidas en la lista.

¿Una lista sin sentido? Por supuesto, hablamos de un apocalipsis que nunca sucedió. El chiste más viejo de todos. De manera que ¿Cual sería tu lista? Nos vemos en los comentarios.





3 comentarios:

Kennet Koesling Durán dijo...

No importa que no se acabe el mundo la lista está excelente para hacerla en homenaje a la vida. A veces, nuestros muros invisibles son muchos.. aunque las partes vandálicas seguro nos garantiza un paseo por los tribunales

@LicoaDTP dijo...

Me estaba poniendo al día con tu blog y fue imposible no morir de risa con esto, ademas de desear llevarlo a cabo... Eso si,creo que el punto 9 no aplica ni en el fin del mundo. leí los 3 de 50 sombras y no son nada del otro mundo; parece que la autora busco en wikipedia BDSM y escribió un libro sobre eso; y de Crepúsculo no pude ni con un libro, solo desee que Buffy acabara con cada uno de los pseudo-vampiros esos, de resto comparto totalmente la lista.

Miss B dijo...

Hola Kennet! Creo que una dosis de vandalismo no le viene mal a nadie!

Licoa, yo los odio con pasión peroooo también conozco quién los leyó a escondiditas ajajaja El fin del Mundo sería un gran momento para confesar los pequeños pecaditos, creo!

Un besote y gracias a ambos por leer!

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