lunes, 7 de noviembre de 2011

Mea culpa: Sobre la salud y otras ligerezas.






Soy descuidada con mi salud. Creo que ha sido una de esas cosas que durante toda mi vida he intentado enmendar sin lograrlo. Supongo que de alguna manera no he logrado superar esa idea que todos tenemos cuando somos muy  jóvenes de poseer una cierta invencibilidad. O al menos no la había superado hasta la  semana pasada donde descubrí - comprendí, asumí - la importancia de nuestra responsabilidad sobre la salud y más aun, el hecho simple de construir nuestro bienestar a partir de decisiones concretas.

¿Y a que conclusiones llegué luego de haber sufrido un percance medianamente grave de salud por descuido? Podría resumirlo así:

1) Eres lo que comes: Soy muy descuidada con mi alimentación. Y es inevitable en ocasiones, siendo que no soy muy hábil en la cocina y mis conocimientos culinarios se resumen a preparar platos básicos. No obstante, desconocer el arte de cocinar no justifica mi irresponsabilidad acerca de mi modo de alimentarme: desde dejar de tomar las comidas principales del día, hasta intentar sustituirlas por raciones de caramelos o cualquier otro comida de escaso valor nutritivo. ¿Resultado? Agotamiento, falta de energía y en el caso más grave, un cuadro de gastritis leve que con el correr del tiempo se ha convertido en un malestar crónico.

Toma de conciencia: He comenzado a preocuparme sobre mi rutina alimenticia. Y aunque no diré que se transformó de un día para otro, si debo decir que dejé de darme excusas para continuar haciéndome daño sistemáticamente por mis hábitos desordenados. Una de las principales razones de gastritis, ulceras y otros padecimientos incluso más graves como la diabetes y cáncer intestinal es justamente una alimentación deficiente y costumbres alimenticias pobres.


2) Muévete, baila, salta: Soy una persona sedentaria. Tal vez se deba a mi profesión o al mismo hecho que nunca he sido aficionada a los deportes - solo al Ballet, que practiqué con desánimo durante algunos años de mi adolescencia - nunca he tenido una actividad física saludable. Por supuesto, nunca había prestado mayor interés al asunto, hasta que mi descuido me acarreó una serie de problemas que progresivamente me obligaron a aceptar que debo tomar cartas en el asunto: desde dolores musculares al realizar el menor esfuerzo físico hasta pequeñas lesiones de espalda. Y es que la actividad física no es solo saludable sino imprescindible para mantener una buena salud. De manera que con cierta renuencia he comenzado a asumir que necesito realizar cualquier tipo de ejercicio, y comenzar a vivir de manera más activa y sana.

Toma de conciencia: Puede parecer un poco ingenuo, pero comprarme una bicicleta me ha hecho tener una idea bastante clara de hacia donde quiero dirigir mi rutina física. En Caracas se lleva a cabo una movida muy interesante donde desplazarse en bicicleta por la ciudad construye un nuevo estilo de vida. Veremos que tal me va en esta nueva experiencia.


3) Soñar con Angelitos: He sido insomne la mayor parte de mi vida debido un problema hormonal. No obstante, siempre me ha encantado disfrutar de la mayor parte de mis horas de vigilia, dedicándolo a mis eternas pasiones como lo son la escritura, la lectura y la fotografía, una especie de segunda rutina alterna a mi vida cotidiana. Como consecuencia durante casi toda mi vida, mi rutina nocturna ha tenido periodos altamente irregulares, cuando no llanamente desordenados: durante meses enteros he llegado a dormir solo tres o cuatro horas por noche - incluso menos - lo que me ha traído como consecuencia más de un sobresalto: Agotamiento crónico, problemas de tensión arterial, crisis de migraña y mal humor.

Con la llegada de mis treinta sin embargo, comprendí que el insomnio, lejos de ser una curiosidad biológica de la cual puedo disfrutar, es realmente un padecimiento físico que debo controlar. Y he comenzado a hacerlo. Cual sea mi condición hormonal, necesito 7 u 8 horas de descanso para encontrarme alerta y saludable, y he comenzado a intentarlo: Reduje mis exageradas dosis de cafeína, llevo a cabo una rutina antes de dormir y aunque continuo sufriendo de insomnio, me esfuerzo por descansar lo suficiente como para mantenerme sana.

Toma de conciencia: Descubrí que si llevo a cabo una pequeña rutina antes de dormir, logro conciliar el sueño con mayor facilidad. De manera que cada día tomo un baño tibio, intento tomar una taza de Tè descafeinado y leo algunas páginas de mis libros favoritos antes de irme a la cama. También, decidí sacar de mi habitación el televisor, el reproductor de DVD y cualquier otro aparato electrónico al que pudiera recurrir para evitar dormir. ¿El resultado? comienzo a dormir mayor número de horas, a pesar que sigo estando bajo el promedial de las necesarias 7 u 8 horas de descanso.


4) Consulta profesional: Durante años me vanaglorié de no visitar a un médico sino en casos de extrema necesidad, lo que resultó ser un error que inevitablemente afectó mi salud. De manera que he aprendido a que la visita al médico en caso de necesidad no solo es una manera de evitar no solo que un malestar momentáneo se transforme en algo más,  sino además, la forma más sencilla de detener toda una serie de consecuencias producto del descuido.

Toma de Conciencia: Consultar a un médico te evita toda una serie de inconvenientes futuros. Si un malestar persiste, afecta tu vida diaria, te produce un inconveniente de salud crónico, visitar a un médico será la única manera de encontrar una solución. Te lo aseguro - y aquí te hablo por experiencia - no hay ninguna otra posibilidad que te permita mejorar o encontrar una solución a tu problema de salud.


¿Consejos sencillos? tal vez, y de hecho muchos de ellos me parecen incluso obvios. Pero tal vez, con la llegada de una nueva década  - y todo lo que implica - responsabilizarme de mi propia salud sea ese paso necesario que debi dar no solo para mejorar mi estilo de vida sino disfrutarlo al máximo.

4 comentarios:

. dijo...

O.O Berlutti Berlutti. Asi te habrás sentido para que hayas escrito esto. Me alegro que estés tomando conciencia que el mayor tesoro es la salud mi estimada amiga. Cuídala. Un abrazo. Magda

Miss B dijo...

Si bella, realmente fue un malestar tremendo. Y bueno, aprendí.

Un besote!
Gracias por leer y comentar!

Prof. Natalie Pereira dijo...

Creo que todos tenemos algo que aprender y cuidarnos más es el camino. Ver a Maickel Melamed terminar el maratón es fuente de inspiración para los que queremos lograr algo tan sencillo o tan dificil como perder peso, ser mas activos, cuidar nuestra alimentación, en fin llevar un mejor estilo de vida.
Si se puede.

Miss B dijo...

Exactamente Nat!

Creo que parte de mi toma de conciencia, vino específicamente por comprender que la responsabilidad de mi salud no es algo aleatorio, sino mía, de manera que es hora de madurar y crecer en ese aspecto de mi manera de ver el mundo.

Gracias por leer y comentar!

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